Los componentes que repelen la salud de tu cabello (y de tu organismo)

Todos damos por sentado que los ingredientes sintéticos dañan nuestro cabello y nuestro organismo. Sin embargo, la mayoría de las veces desconocemos la terminología que se emplea en el etiquetado de gran parte de los productos, ya que es frecuente encontrar cifrados los componentes utilizando diferentes nombres, números y letras que corresponden a elementos químicos.

Uno de los compuestos más frecuentes que se encuentran en champús, geles y espumas es el Sodium Laureth Sulfate. Este ingrediente, también conocido lauril sulfato de sodio (SLS) y el lauril sulfato de amonio (ASL)- son tensioactivos parecidos, cuya única diferencia es su solubilidad en el agua-, son las sustancias que se utilizan en los productos de higiene y belleza para hacer espuma al entrar en contacto con el agua. Cuando aparece en champús, arrastra del cabello los aceites esenciales que genera el propio cabello para mantenerlo sano, dañando proteínas y deteniendo el crecimiento saludable. Sobre la piel elimina la grasa, a la vez que destruye los lípidos naturales de la dermis, un mecanismo de defensa natural de la misma, lo que lo hace irritante. Por tanto, su uso frecuente genera problemas de sequedad, irritación del cuero cabelludo y caspa, y al penetrar por el cuero cabelludo, puede llegar a ser perjudicial para algunos órganos vitales.

El cloruro de sodio, conocido como sal de mesa, se usa como espesante en champús y acondicionadores que contienen lauril sulfato de sodio. Su uso también puede causar sequedad en la cabellera y producir picazón, además de la pérdida del cabello. Esto debe evitarse en personas con tratamientos de queratina, ya que los efectos se anulan más rápido.

El polietileno de glicol, conocido también como PEG/polímero de polietilenos polyoxyethelyne, se incluye en champús como agente espesante, provocando la disminución de la humedad natural del cabello y la piel.

La dietanolamina (DEA) y trietanolamina (TEA) pueden causar irritación en el cuero cabelludo y reacciones alérgicas, también destruye todas las propiedades del cabello, como la queratina, produciendo sequedad y que el cabello se vuelva quebradizo y sin vida.

Anilina, muy presente en los tintes para conseguir tonalidades oscuras. Esta sustancia penetra en el torrente sanguíneo aumentando las probabilidades de contraer cáncer de vejiga a lo largo de los años.

Los parabenos se han eliminado de numerosos productos. Se utilizan como conservante del producto. Parabenos como metilparabeno y propilparabeno son sustancias químicas conocidas por su naturaleza tóxica y no sólo irritan la piel, sino que afectan el cuero cabelludo y el equilibrio hormonal, dando como resultado la caída del cabello.

El formaldehído. Una excesiva exposición a este compuesto presente en algunos champús puede causar la caída del cabello.

El alcohol. Casi todos los productos para el cabello contienen algún grado de alcohol, que puede resecar el cabello si se encuentra en altas concentraciones. Es mejor evitar el uso de un producto si el alcohol aparece mencionado como uno de los primeros cuatro ingredientes, ya que esto significa que hay más de lo habitual en el producto.

Fragancia sintética o perfume. Esto por lo general representa una mezcla compleja de docenas de productos químicos. Unos 3.000 productos químicos se pueden utilizar en una sola fragancia, por lo que son muy irritantes para el cuero cabelludo.

Colores sintéticos. Los colores artificiales son muy frecuentes en los productos para el cuidado del cabello con fines estéticos. Estos ingredientes con frecuencia aparecen como FD&C o D&C, seguido de un número y color. Los pigmentos de color pueden causar sensibilidad a la piel e irritación del cuero cabelludo.

Propilenglicol Glycol. También conocido como el anticongelante para vehículos, es un ingrediente común en champús y otros productos de cuidado personal para evitar que el producto se congele durante el transporte y almacenamiento. Puede irritar la piel, causando reacciones alérgicas, y alterando su estructura.

Lanolina, petróleo y aceite mineral. Estos ingredientes son ampliamente usados en grasas y pomadas para el cabello de tipo étnico y no ofrecen ningún beneficio. Su uso satura el cabello y evitan que los aceites naturales producidos por el cuero cabelludo sean absorbidos por el cabello.

Dimeticona. Es un polímero sintético y una forma de silicona con dos grupos unidos de metilo (de ahí el nombre de di-meticona). Se utiliza en productos para el cabello y actúa como un suavizador aditivo para la piel, ya que su principal función es sellar las superficies para que repeler la humedad.

Fenoxietanol o phenoxyethanol. Al eliminar los parabenes como conservantes, muchas marcas de cosmética los han sustituido por el fenoxietanol (phenoxyethanol), otro producto de la larga lista de derivados de la industria petroquímica. Químicamente es un alcohol aromático, líquido viscoso, translúcido, soluble tanto en agua como en aceite, lo que facilita su uso en fórmulas con glicerina, propilenglicol y alcoholes y estable en un amplio margen de pH.
Tiene efecto bactericida, de ahí su sustitución como conservante de los parabenes, al ser algo menos nocivo que éstos, pero ni mucho menos está exento de riesgos.
También se utiliza como fijador en perfumes, en repelentes de insectos y en tintes para el pelo. En la Unión Europea se admite su uso como conservante en formulaciones cosméticas a una concentración del 1% como máximo y se considera tóxico en productos destinados a la zona perioral. De hecho, la Agencia Nacional de Seguridad de los Medicamentos y Productos de Salud francesa recomendó su concentración al 0,4% en productos destinados a niños menores de 3 años y la prohibición del mismo en productos para la zona del pañal.

Los productos naturales evitan estas sustancias perjudiciales y son una alternativa saludable para nuestro cuerpo y el medio ambiente. La falta de estos componentes puede hacer que la espuma no sea tan abundante y que el olor no sea tan resistente, aunque bien vale la pena evitar así los perjuicios de estos ingredientes artificiales. Siempre existen alternativas naturales a estos ingredientes sintéticos. Por ejemplo, un sustituto al suavizante puede ser el empleo de aceites vegetales 100% naturales, como el de coco que penetra en la fibra del cabello y lo suaviza además de fortalecerlo, o el aceite de aguacate, que contiene un 15% de contenido graso y por lo tanto es altamente hidratante. La finalidad de los productos cosméticos es mantener sano y bonito nuestro cabello, por lo que es mejor dejar que el propio cuerpo exprese por si mismo su belleza naturalmente.