Cuidados capilares en verano: que el sol no se te resista

La estación estival requiere de cuidados específicos para el cabello. Al igual que la piel, el cabello debe protegerse del sol. Para la piel, el sol tomado con moderación y protección, tiene beneficios como potenciar la síntesis de vitamina D, fundamental para el buen estado de los huesos. Sin embargo, la exposición solar no es provechosa para el cabello. Por eso es fundamental una  protección contra los rayos UVA/UVB, que prevenga la pérdida de color y  los daños que producen los radicales libres.

La cosmética capilar ofrece productos que protegen el cabello antes, durante y después de su exposición al sol, proporcionando un descanso de los daños producidos al cuero cabelludo y al cabello. Con ingredientes en sus fórmulas como el aceite de monoï de Tahití, conocido por su poder para nutrir, suavizar, regenerar el cabello y aportarle brillo, la vitamina E que protege el cabello de los daños producidos por los radicales libres o tecnologías como la tecnología Amino Cell Rebuild que penetran en profundidad en el cabello y repara la estructura interior de sus células.

El verano supone una combinación de elementos como el sol, el cloro o el salitre que atacan tanto a la hidratación como al encrespamiento. Por ello, es fundamental utilizar productos capaces de evitar la deshidratación gracias a su efecto barrera. Los filtros UVB-UVA protegen el cabello de la acción de los rayos UV que inciden en la estructura de la queratina que, junto con la acción de las altas temperaturas, provocan la apertura de la cutícula, debilitan la estructura de la queratina y dejan el cabello áspero y quebradizo.

El cloro de la piscina puede ocasionar un daño similar al de la decoloración o la permanente en el cabello, oxidando su superficie y oxidando el cobre que se tiene en el cabello, lo que se traduce en un tono verdoso en los cabellos claros naturales o teñidos y en un blanqueamiento de los pigmentos en los cabellos oscuros que deja el cabello menos vibrante y con un color muy apagado.

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Los protectores solares se pueden utilizar en seco, siempre antes de la exposición solar (unos 30 minutos antes) y después de cada baño (siempre que sea posible).

Cuando el cabello está mojado, está en su estado más débil. Si a esto añadimos el sol, el cloro y la sal, sin duda, está especialmente sensible. Se recomienda recoger el cabello antes de ir a la playa o a la piscina y no soltarlo durante el baño ni la exposición solar para evitar castigarlo con desenredados después de cada baño.

La mejor opción es hacerse una trenza o moño antes de llegar a la playa y mantener este peinado toda la jornada. Es aquí cuando entra en acción el protector solar para el cabello, ya que si se utiliza antes de recogerlo tanto en espray como en crema puede peinarse con facilidad y fijar el look, además de proteger el cabello.

Un cabello protegido en verano siempre incluirá en su rutina diaria de playa o piscina, un protector solar capilar en combinación con un champú y un tratamiento poslavado adecuado.

También encontramos otro tipo de productos para la época estival, ideales para piscinas y gimnasios, los nuevos acondicionadores limpiadores micelares, que limpian y acondicionan el cabello en un solo paso y son ideales para alternar con el champú normal en la rutina del cabello.

Su fórmula micelar inspirada en el cuidado de la piel limpia suavemente y protege el cabello, manteniendo los lípidos naturales del cabello y la hidratación.

Las micelas agrupan los residuos de suciedad y las impurezas del cabello dejando el cabello limpio y suave. A su vez, proporciona un lavado inteligente sin espuma, aporta un cuidado ligero que no daña y mantiene el equilibrio del cabello, lo que lo hace adecuado para todo tipo de cabello.

Información: Schwarzkopf Professional
www.schwarzkopf-professional.es